Fuentes web
Entradas
Comentarios

Me levanté ayer con la noticia de que el paro ha aumentado en casi 100.000 personas sólo en el pasado mes de octubre; es decir, que el número de desempleados se sitúa, según las estimaciones del Gobierno, en cerca de los cuatro millones de personas según datos del propio Ministerio de Trabajo. Pero los sindicatos seguirán durmiendo el sueño de la subvención y no harán absolutamente nada. De nuevo, como siempre que gobierna el PSOE.

cola-de-paro

Es la tercera vez que, consecutivamente; se produce un ascenso en el número de parados. Y las perspectivas son de que, previsiblemente, no se va a producir ninguna mejoría en este sobrecogedor escenario. En el último año, hay un millón más de parados, número que nos sitúa, respecto de los otros miembros de la UE, con gran ventaja sobre ellos en esta clasificación negativa. Incluso ayer mismo, Bruselas reiteró también su previsión de que la crisis en España será más prolongada que en otros países comunitarios; pero la incapacidad y la radicalidad del gobierno de Zapatero, insiste en ignorar las recetas que la propia Comisión Europea recomienda: considerar como primordial la innovación y la inversión empresariales, impulsar la formación de los trabajadores y mejorar el mercado laboral español; lleno de desequilibrios y con mecanismos de negociación inservibles. En resumen, Bruselas hace una crítica demoledora a la legislación española en materia de empleo. Pero la total inoperancia de unos sindicatos amaestrados por el PSOE, y la propia incapacidad del Partido Socialista, impiden cualquier discusión productiva sobre la flexibilización de un mercado de trabajo que, dadas las actuales circunstancias, sólo es una fábrica de parados.

Analizando estos datos, cabría pensar que cualquier partido en la oposición de un Gobierno semejante, estaría ganando réditos electorales día a día. En cambio, este escenario no se produce en España. El Partido Popular anda enredado en dos casos (la actuación ante el caso Gürtel y los ataques de Cobo-Gallardón contra Esperanza Aguirre y su equipo) que sólo evidencian una falta de autoridad o de liderazgo abrumadora en unos momentos tan determinantes para la evolución de la situación política. Estos enfrentamientos no los entiende nadie, y menos en un momento en que el PP tiene ante sí la responsabilidad ineludible de ganar, si o si, las próximas elecciones. Pero, desgraciadamente, no veo al partido con pulso para ponerse en acción de forma inmediata. Porque el PP tiene que afrontar el futuro desde la renovación y la seriedad; y con el firme propósito de conseguir despertar a una sociedad cansada de deslealtades y desconciertos para ilusionarla con un nuevo horizonte político que, finalmente, elimine al peor gobierno que hemos padecido en toda la democracia.

Lo más desesperanzador es que, en las actuales circunstancias, no veo a Rajoy capaz de manejar esta situación. Dijo ante el Comité Ejecutivo Nacional de su partido que “no habrá próxima vez”. Pero es posible que, como no recupere pronto una capacidad creíble de actuación y de autoridad ante los suyos; los socialistas sí que tengan “una próxima vez”, para desgracia de todos.

Biorritmos caóticos

Para ahorrar petróleo se nos cambia la hora dos veces al año.

El biorritmo de muchos se altera considerablemente y no queda claro el ahorro que se consigue.

Los países que emplean el cambio de hora son principalmente los del hemisferio norte, aunque hay sitios como Islandia, parte de Cánada, EEUU y México, y prácticamente toda la zona asiática, que no realizan cambio alguno en sus relojes.

En 1784, Benjamin Franklin, que era embajador de EE UU en Francia, envió una carta al diario Le Journal de París, en la que proponía algunas medidas para el ahorro energético. En un principio sus ideas no se tomaron en serio, pero con el tiempo se retomaron y evolucionaron hasta llegar a la conclusión de que lo mejor era el cambio de hora, que comenzó a extenderse a partir de 1974.

Después de la primera crisis del petróleo, algunos países decidieron adelantar sus relojes para aprovechar mejor la luz del sol y gastar menos en iluminación.

¿Qué puede pasar en sólo una hora? ¿Cuantos acontecimientos quedan erróneamente medidos en el tiempo? Pues: tres especies se extinguen en el planeta. Se producen decenas de incendios en el mundo. Se llevan a cabo 70.547.945 actos sexuales. Se contagian de SIDA dos personas en el mundo. Aproximadamente despegan 20 aviones de Ciudad de México.

Para reflejar lo paradójico del cambio de hora, supongamos que, en un parto de gemelos, el primer niño nace a las 02:55 del último domingo de octubre, y su hermano gemelo, 10 minutos más tarde, que con el nuevo cambio de horario serían las 02:05, este segundo niño sería legalmente hablando el mayor de los dos hermanos, aun habiendo nacido después.

Sin contar que esta mañana he llegado media hora antes a mis prácticas. Que los programas informáticos que implementaba (antaño) siempre tenían que considerar la posibilidad de que tocase cambiar la hora en medio de la ejecución…

¡¡¡Déjenme quieto el reloj, señores!!!

La copa y el rayo

La verdad, hay días que podemos llegar a creer que Murphy, mas que el perro de un antiguo vecino…
era un visionario.

La copa y el rayo es el resumen de una historia que empieza con una copa que se desliza
fragmentándose, esparciendo pequeños cristales por toda la encimera y acaba con un rayo que hace temblar las paredes.

Todo comienza este martes, después de hacer algunos cambios invite a Sergio y Patitofeo a cenar a casa.
La verdad es que en todo este tiempo no le había sacado partido a mi salón.
Pero tenia, y tengo, intención de cambiarlo.

Así que el martes por la tarde me dispuse a dar el toque final.
Como había quedado con una chica a las 6; y había vuelto a casa a las 2,
dejé pasar un poco el tiempo y me puse sobre las 4 a poner todo a tono.
Hice lo típico. Cogi un paño de cocina, un repaso aquí y otro allá. Y fue entonces cuando,
un mal golpe de mano derribó certeramente “la copa”.
Derribó la copa (hay que aclarar que cada año tengo la costumbre y tradición de comprar una copa para año nuevo y navidad que es una mezcla amuleto y objeto votivo emblemático de ese año).
Desde ese momento, las pequeñas catastrofes no pararon de sucederse.
Después de recoger los cristales decidí que era hora de afeitarme, lastima que la maquina estuviera descargada (cosa que nunca me pasa) así que tuve que dejar que cogiera un mínimo de batería para que funcionara.
Así que me puse a fregar un poco volcando en el camino el limpiador, la lejía y un bote de crema.

Por suerte, conseguí acabar poco después de las 5 y tuve tiempo de ir a comprar.
Bajé a  por carne y setas y recordé la voz de Sergio protestando porque castañas y cena seria mucho
así que compre una cena ligera, una pequeña tapa de setas y carne, mosto y un kiilo de castañas;
llegué y me fui, pues había quedado.
La verdad es que el café con mi amiga fue muy agradable, tanto que cuando mire el reloj eran las 9 menos 10 y había quedado a las y media. Rápidamente corrí a casa.
Compré un par de cosas de menaje en la tienda de enfrente y me puse manos a la obra.
Pero justo cuando llegaron Sergio y Patitofeo.

Como habíamos acordado acabar pronto, Sergio se puso a hacer las castañas mientras yo hacia la carne con setas en la plancha.

(Mientras todo esto ocurría Patitofeo como ingeniera que es intentó arreglar una maquina de hacer ejercicio que tengo en casa, pero no lo logró por no disponer de las herramientas adecuadas).

Mientras las castañas se hacían poco a poco terminé (era sencillo),
de hacer la cena pero he ahí el dilema: sin pan y con unos cálculos a la baja,
resultó exigua.
Aunque el mosto estaba en su punto.
En este punto Sergio ya había hecho comentarios suficientes como para empapelar uno de los trópicos dos veces.
Pero no me importaba, yo esperaba que las castañas…
Compensaran…
Y lo hicieron, porque comer, no comimos; pero reír nos reímos… una barbaridad.
De todas las castañas sólo una no estaba ni verde ni con gusanos ni… radiactiva
(a todo esto, como quedaban castañas pero no tiempo, decidí probar a experimentar y hacer ese resto en la plancha).
El experimento fueeeeeeeeeeeee…
un desastre.
Yo a estas alturas insistía en pedir una pizzzaaaaaaaaaa pero entre que el tiempo apremiaba, y una negativa rotunda; finalmente,  después de reírnos un rato y dejar por imposible comer nada decente en mi casa,
salimos con el doble objetivo de dejar a Patitofeo en su casa y tomar un gofre.
Aunque hablé de Kebab, bocatas, pizzas. Nadaaaaaaa.
Al final solo fuimos por el gofre; insatisfechos, famélicos…
Llegamos al fin a una dulcería y nos tomamos el postre.
Justo cuando salimos de la dulcería encaminados a dejar a Patitofeo en su portal
Comenzó  chispearrrrrrrr, a lloverrrrr
Y aun recuerdo cuando Patitofeo me dijo.
Que para tener que volver con esta lluvia, mejor que volviera ya, que si no, me iba a mojar mucho.
Y jajajaja yo dije:
No, esto ahora escampa; no pasa nada.
Fue dejar a Patitofeo en su portal y despedirnos de ella.
Y…
El diluvio universal
cayó…lo indecible.
Y nos pilló con un chubasquero y un paraguas andrajoso.
Pero fue divertido.
Aunque pareciera que de un momento alguien fuera a gritar: capitán, hombre al agua; hay que abandonar la nave.
Finalmente dos ríos y tres cascadas después llegué a casa,
empapado con agua en partes de mi cuerpo que no sabia que existían.
Pero compensó cuando abrí el grifo del agua caliente y me quede nuevo.
Me sequé y me senté delante del ordenador dispuesto a mirar el correo y perfilar lo que iba a escribir y…
¿Plon?
el ordenador funciona, pero en la pantalla el piloto esta negro. Hice lo indecible y…¡sí!
la pantalla se había fundido
Con miedo a que se deshiciera, se resquebrajara o se abriera una puerta a otra dimensión.
Me encaminé a la cama, me estiré, me acomodé y pensé: bueno, mañana será… hummmmmm
me relajé, casi me adormecí.
Y entonces paso
¡broummm!
Cayó el rayo que hizo temblar y retumbar toda la estructura, cortándome el sueño.
Superado y contrariado me dormí por agotamiento poco después.

A modo de epílogo diré que no hay mal que por bien no venga.
Pues  ahora tengo una excusa para ir en busca de una nueva copa.
Hace unos minutos estrené mi estupenda pantalla con sus 20 pulgadas.
Y estoy preparando al detalle el evento del miércoles, que seguro dejara satisfechos a Sergio y Patitofeo.

Castañas a la plancha

Todavía escucho el deslizar de la lluvia por las bajantes. Sin duda, os ha tenido que caer el mismísimo diluvio de vuelta a casa. Y es que, en vuestro empeño de dejarme en mi puerta (de unos más que de otros… ejem, ejem), Granada ha decidido regalarnos un tormentazo.

Pero conviene empezar las historias por el principio, que no está mi prosa para adelantar acontecimientos. Como dignos universitarios (y licenciados, que alguno hay) decidimos disfrutar de una suculenta cena, mientras nos hacíamos mutua compañía y discutíamos sucesos varios de la vida real y la blogosférica.

El caso es que acudí a la cita teniendo en cuenta la fama de gran cocinero, no sólo por la calidad, sino también por la cantidad, que tiene el anfitrión (Lord Cromwell, a quien, espero que pronto conozcáis).


Mal comienzo, el chef se retrasa por encontrarse en una… ¿cita? con una señorita. Cuando comenzamos a cocinar, (bueno, una servidora, más bien a observar), concluimos que la comida era escasa. Dejé evolucionar a los varones en los fogones mientras pensaba: bueno, al menos, tenemos castañas.

Acabamos ya de comer, solo para descubrir, que teníamos más hambre que al principio. No desesperemos. Castañas. Mal asunto, que de un kilo de castañas, no salieron buenas más de tres. ¿Dónde cultivaron estas castañas? ¿En el infierno?

Un brindis: porque en la próxima cena, falte comida o postre. Pero no de todo, que anda que no somos desgraciados.

Ante a desesperación de tener que esperar a que se acabase otra tanda de castañas a alguien (no miro a nadie) se le ocurre hacerlas con la plancha. Desastre total. Cuando empezamos a buscar comida solo encontramos proteínas solubles y ensaladas… ¡Dejad de hacer dieta, quién os manda!

Balance final de la noche: tras la inanición de que fuimos víctimas, todos los convocados a la cena, huimos a comprar un gofre en la panadería 24 horas. Nos llovió a la vuelta…

Pero ¡qué gaitas! La felicidad está hecha de pequeñas cosas. Una pequeña cena… Un gofre a las 12 de la noche, bajo la lluvia… Una pequeña cena… Me he reido más que en mucho tiempo y no puedo esperar para volver a cenar con vosotros.

Pues no, corrupción no se escribe con dos “ges”, ni siquiera con sólo una. Pero hay dos “ges” íntimamente ligadas que desencadenan en el subconsciente de todos esa nefasta palabra. La “ge” de Gürtel (correa en alemán), que no es más que el nombre del empresario que obtuvo contratos de carácter político, previo pago, del Partido Popular en Valencia y Madrid. Y la no menos nauseabunda “ge” del siempre presente Garzón, el chico para todo del gobierno de ZP.

003D7ALIP1_1

-> En cuanto a la primera “ge”; ésta mañana se hacía efectiva la dimisión de Ricardo Costa, secretario general y portavoz del PP Valenciano; que hasta anoche mismo se negaba a ello. La pregunta que yo me hago es ¿porqué él y porqué sólo Costa? Después del despropósito y de la farsa que se vivió ayer tarde con el cruce de comunicados, finalmente Rajoy ha dado un golpe de autoridad y ha hecho dimitir a Costa. Pero, para los que hayan seguido, aunque sea a distancia, la trama Gürtel, este hombre ya es culpable. No lo es por la trama Gürtel, puesto que ni siquiera está imputado en ella, y toda su conexión con esa trama se refiere a una conversación con “El Bigotes”, así como a haber recibido un regalo carísimo, que él niega y que asegura tiene documentos para demostrar la falsedad de esta aseveración. Pero no, Costa ya es culpable de insubordinación, de resistencia a la autoridad de Rajoy y de insumisión a las órdenes que provenían de Génova. Pero es que… yo creo que Costa tiene razón. ¿Porqué va a ser él el cabeza de turco de algo con lo que apenas tiene conexión? Hizo bien en rebelarse: si es culpable de corrupción, fulminantemente a la calle, y si no lo es, como parece ser el caso; ¿porqué tiene él que ser el chivo expiatorio? Al menos él ha demostrado más pantalones que Rajoy al comparecer públicamente y poner blanco sobre negro sus relaciones con “El Bigotes”, así como para disculparse por la bazofia de semejantes conversaciones.

Es decir, lo único de lo que se puede acusar objetivamente a Costa es de ser un pijo y, de momento, eso no está tipificado como delito. Pero lo que está claro es que, para que ese cúmulo de actuaciones de los Correas, Bigotes y otros despreciables individuos tuvieran lugar, existía un caldo de cultivo en el PP, un caldo de cultivo que permitió a éstos indeseables abusar de unas estructuras de poder esquivando el necesario e imprescindible control. Para cualquiera es meridiano que lo que procede es nombrar una comisión interna de investigación que permita esclarecer la verdadera responsabilidad de los implicados y de todos aquéllos que hayan metido la mano en la caja pública, y obligarles a asumir su responsabilidad, llegue hasta donde llegue. No vale quedarse en Costa.

-> La otra “ge” es la inicial del apellido de un juez aborrecible por su parcialidad, Garzón. Tradicionalmente, la instrucción de los sumarios de este personaje es un absoluto desastre, y sus actuaciones son partidistas y sectarias, como ejemplos valgan la orden de Garzón de eliminar conversaciones intervenidas en prisión a los cabecillas de la trama Gürtel con sus abogados que exculpaban a dirigentes del PP; y que, claro está, favorecía a este partido. O incluso el blindaje del sumario del chivatazo a ETA de la operación Faisán, que obviamente perjudica al PSOE. Intimamente relacionado con gran cantidad de dirigentes socialistas; como Felipe González o José Bono; así como con ministros de los gobiernos de Zapatero como Bermejo, que se vio obligado a dimitir por su relación con éste juez; Garzón puede cargarse el caso Gürtel con su ineficacia.

Tengo para mí que este juez instruye tendenciosamente sus sumarios. Se filtran interesadamente los contenidos; por ejemplo, nadie se ha enterado de que la asesora de Zapatero, Angélica Rubio, estuvo en nómina del constructor leonés vinculado al caso Gürtel. O tambien, se han violado derechos fundamentales de ciudadanos desde que comenzó la investigación del caso, que fueron denunciados por el Consejo General de la Abogacía Española. Es decir, el caso se ha convertido en una especie de resquicio situado, por obra y gracia del Gobierno y de algunos jueces, fiscales y policías;  fuera del Estado de Derecho, con el único objetivo de liquidar a la Oposición.

Y lo peor de este inmoral asunto, es que la nulidad de las escuchas ordenadas por Garzón, que constituyen, a la luz del ordenamiento procesal vigente, un abuso de una extraordinaria gravedad; podrían, a la larga, beneficiar al PP; puesto que es posible que muchos de los implicados en la trama Gürtel salgan indemnes del proceso, a pesar de que se tenga constancia de su participación. Y la gente, que se queda en la superficie de las cosas, sólo vería que la ejecutiva del PP, con un ineficaz Rajoy a la cabeza; pasa de largo por ésta oscura página y sale incluso reforzada de cara a unas posibles elecciones generales.

Todo esto únicamente imputable a la ineptitud y parcialidad de un juez empeñado en hacer política barata desde sus desastrosamente instruidos sumarios y sus actuaciones arbitrarias y deficientes.

Como la mayoría de los que nos leéis sabréis, últimamente hemos tenido que pasearnos por terreno hospitalario más de lo que nos habría gustado. Pero lo cierto es que, a pesar de lo sumamente estresante de la experiencia, he aprendido un montón de medicina. Por fin he empezado a darme cuenta de la utilidad de perderse entre cientos de hojas de apuntes de anatomía.

Creo que, como estudiante de medicina, he sido la pesadilla de toda enfermera. Robaba el historial de mi abuela para empollármelo de principio a fin, me colaba en reanimación a destiempo, monitorizaba sus constantes… Vamos, que creo que, en medio de la adversidad, hay que saber buscar el lado bueno de las cosas. Y para mí, ese lado bueno ha sido que he aprendido más medicina en unos días, que en un año de libros y apuntes.

Pero, sin duda, mi intervención estrella tuvo lugar durante este puente. Había que quitarle a mi abuela los puntos de la herida de la operación. Y mi tío (su traumatólogo y hermano), me dijo las siguientes palabras: “ven conmigo, que le vas a quitar los puntos a tu abuela”. Yo, que en ese momento hablaba por teléfono, no me lo creía, más bien pensaba que se trataba de una broma.

Continuar leyendo »

Ocho meses y medio lleva en la Casa Blanca, y Barack Hussein Obama, ya ha ganado el Nobel de la Paz 2009. Lo he leido en la pantalla de mi teléfono móvil, durante una conferencia en el Aula Magna de la Facultad de Medicina. Juro que he tenido que frotarme los ojos varias veces para creerme lo que estaba leyendo. No sabía si es que yo leía mal, o estaba ante un chiste de pésimo gusto.

Pero… ¿realmente cual es el mérito del presidente? ¿Qué ha hecho en tan poco tiempo, aparte de ser negro (o mulato, más bien) y llegar a la Casa Blanca? ¿Primero nos dan las medallas y después luchamos?

noble+peace+prize.jpg

Se supone que le premian por sus esfuerzos por la paz en Oriente Próximo. También por su oposición al programa nuclear Iraní. En resumen, se le premia por algo que no ha sucedido, y que hasta el momento no pasa por ser más que una declaración de intenciones. Me parece un insulto a la inteligencia, al menos a la inteligencia de algunos, porque está claro que la inteligencia de otros se mantiene impoluta ante tales acontecimientos.

Obama ha creado un “nuevo clima para la política internacional”, dicen en Oslo. Sólo unos pocos días después de que Obama se convierta en el primer presidente de EEUU, en 20 años, en no recibir al Dalai Lama. ¿Qué pasa aquí? ¿Paz sí, pero no para el Tibet? Olvidaba, que en Washington, a China se la mide con una vara distinta. Y, se haga lo que se haga, está bien hecho, porque lo ha hecho Obama.

Pero bueno, en todo caso… ¿el premio Nobel de la Paz no es ese que dieron a un terrorista llamado Arafat? ¿el mismo para el que Gandhi nunca reunió los requisitos? ¿el que le negaron al campeón de la paz Juan Pablo II? Entonces no hay por qué extrañarse de que se lo hayan dado ahora a este personaje. Es una muy buena noticia, un gran paso adelante, en el camino de vaciar definitivamente de prestigio, de lógica y de contenido ese premio.

Antes de todo, manifestar mi más sentido pésame a la familia y amigos del cabo del Ejército de Tierra, Cristo Ancor Cabello Santana, muerto ayer en Afganistan. RIP.

pictures_20091007_1910318381_crop1sub7

Pero, es que esta muerte causa un dolor añadido, porque, tanto el cabo fallecido como los otros cinco soldados que resultaron heridos, viajaban en un blindado BMR cuando sufrieron la explosión de una mina anticarro. Y es doloroso pensar que si los militares hubieran hecho el mismo recorrido una vez terminado el año, hoy nadie tendría que estar llorando su muerte; porque esos viejos y obsoletos blindados en que alegremente manda Zapatero a nuestros soldados a Afganistán, iban a ser sustituidos por modernos blindados RG-31 antiminas.

Decir que los militares, por la naturaleza de su trabajo, exponen sus vidas, es una obviedad. Pero decir eso y no dotar de los mejores medios posibles a los militares que destacamos en una guerra carece de sentido. Y está claro que los nuevos blindados antiminas no van a ser tampoco la solución definitiva, porque estoy convencida de que alguien ya está vendiendo a la guerrilla afgana unos lanzagranadas, los RPG-7, con munición capaz de penetrar los blindajes de los nuevos vehículos RG-31. Pero es que, para dotar de la mejor tecnología posible a nuestras tropas hay que reconocer otra obviedad: estamos participando en una guerra.

Por eso tenemos que exigir al gobierno de ZP que deje de engañar. Porque, por más que nos digan que nuestras tropas están allí en “misión humanitaria” o construyendo escuelas y hospitales, como creyó la pobre abuela del militar fallecido; es mentira. Seguro que se sintió toda orgullosa de su nieto cuando vio los anuncios del Ministerio de Defensa con motivo del Día de las Fuerzas Armadas, en el que otros chicos como su nieto pasean en helicóptero a Concha Velasco, Ferrán Adriá nos cuenta que hizo la “mili” en Marina , o Vicente del Bosque charla con chicos que están preparados para todo. Para todo, menos para ir a una guerra que, según nuestro gobierno, no existe. Por eso en los anuncios no aparece ni una bala, ni un taliban, ni nada que pueda hacer sentir la presencia de una guerra.

Y es que no hay más que una verdad: estamos en una guerra extraordinariamente difícil y cruenta. Esto lo tienen clarísimo los talibanes, aunque tanto ZP, como Chacón o Moratinos seguirán engañando y diciendo que dónde uno ve guerra, no hay una guerra, en realidad hay una “misión de paz”. Lo malo es que esa mentira nos ha costado ya 90 muertos. Los talibanes que pusieron la mina anticarro en el trayecto de nuestra columna militar querían matar: carece de importancia para ellos si los caídos son alemanes, españoles o estadounidenses.

Lo más terrible es que ha sido justamente este monumental engaño el que ha llevado a las tropas españolas y occidentales a la situación en la que se encuentran: perdiendo una guerra que se podría haber ganado. Y aún peor: sabemos como se puede y se debe ganar, pero carecemos, todos, de la voluntad de hacerlo. En el seno de la Casa Blanca, las posturas están enfrentadas: frente a Stanley McChrystal, partidario de que se envíen 40.000 soldados más, se sitúa el vicepresidente Biden, que rechaza más refuerzos. Hace algunos días tuve ocasión de leer el informe del general McChhrystal, y su demoledora conclusión. Y la verdad es que me parece hipócrita y de imbéciles la dejación que todos los gobiernos, encabezados por el de Obama, están haciendo de su responsabilidad para ganar esta guerra. Porque, tristemente, los únicos que manifiestan voluntad de ganar son nuestros enemigos: los talibanes.

Y hay que empezar a decir la verdad, porque, como bien ha comentado Alfonso Rojo en ABC, no se puede dotar a los afganos de una administración digna de ese nombre, sin una victoria militar. Total. No sirven las medias tintas. El Gobierno que se empeñe en presentar la presencia de sus tropas en Afganistán exclusivamente como una contribución a la reconstrucción del país, ofende a sus militares y los pone en peligro, además de engañar a sus ciudadanos.

No sé si las medidas del gobierno de ZP en esta crisis económica son fruto de la ignorancia, de la improvisación; o, simplemente, de la necedad más absoluta. En cualquier caso, de necedad en las ocurrencias de ZP hay bastante, basta con escucharle decir sin ruborizarse que la culpa de la crisis, que hace tan sólo un año no existía para él, la tiene el cambio climático. Y una afirmación semejante sólo puede ser producto de la más absoluta estulticia, o del jet lag, al que este hombre no se acaba de acostumbrar por aquello de lo poco viajado, que es lo que tiene volver a cenar a casa pase lo que pase que le tiene dicho Sonsoles. Debe ser que se ha enterado de que la culpa de la crisis es, realmente, de que hay muchísima gente que aún no hace pis en la bañera; y, seguramente, esto tiene un gran efecto sobre las políticas de energías renovables, que han ganado, según el mismo ha dicho, “rentabilidad en muy poco tiempo”. Según nuestro genio, no se puede dar una salida inteligente a la crisis si no hacemos una revisión de los temas energéticos.

2008112044colchon_dinerodef

Yo, que soy mucho más torpe, y sólo me apaño con unos conocimientos rudimentarios de economía doméstica; creo firmemente que la crisis a la que nos conduce irremediablemente el genio de la Moncloa; tiene una causa clarísima: el nivel estratosférico de endeudamiento al que nos está llevando su errática política económica. El déficit presupuestario español se ha estimado por el Banco de España sólo para el año 2010 en torno al 10% del PIB, al que hay que añadir los ya generados durante los años 2.008 y 2.009. Cualquier ama de casa vería que lo que hay que hacer, cuanto antes, es reducir “como sea” el descomunal déficit presupuestario y detener el aumento de deuda pública que ha preparado éste insensato; y que, en el 2.011 va a suponer nada menos que casi el 100% del PIB español. Sólo para pagar los intereses de esta deuda, supondrá que casi el 40% de los gastos del estado irán destinados a este pago. ¿Qué quiere eso decir? Pues que no habrá margen de gasto para prácticamente nada más. El estado sólo podrá gastar en mantener su estructura y en pagar intereses de esa deuda: nada de inversiones o de infraestructuras. Gracias a nuestro ZP.

Y como nuestro ZP, como buen socialista ignorante que es, sólo concibe sus políticas en términos de gasto; y para eso esta subida de impuestos tan absurda e inútil como ya comenté en una entrada anterior. Y es que no se da cuenta de que lo que está consiguiendo es que nuestro país sea terreno abonado para la economía sumergida. Cualquiera entendería que la subida del IVA que ha impulsado el Gobierno, no es más que un incentivo enorme para la economía sumergida. Es tan obvio como que cualquier empresa, sobre todo las que tengan menor liquidez, que suelen ser las más pequeñas, opten por evitar una carga adicional. Pero es que lo mismo ocurrirá con los trabajadores autónomos, que dejarán de ser autónomos o de cotizar como tales, pero muchos de ellos no dejarán de trabajar.

¿Y qué resultado tiene esto? Pues, entre otros, que el estado recaudará menos, habrá una competencia desleal a las empresas, puesto que quienes operan en la economía sumergida pueden ofrecer servicios y productos a un precio menor que el de las empresas que operan legalmente. Habrá igualmente una pérdida de derechos laborales y sociales de los trabajadores que trabajen en este tipo de empresas (eso que ZP alardea de ser el adalid de los trabajadores) y, por si fuera poco, disminuirá la recaudación por IVA porque no se declarará el generado.

Y es que, como todo lo que hace ZP, esta subida de impuestos no es más que otro nuevo despropósito.

No title…

Me levanto pesadamente de la cama. Siento como mi cerebro se aplasta hacia en fondo de mi cabeza. Miro la hora. Las 10,30. ¡Maldita sea! Casi no tengo tiempo de vestirme y de llegar a clase.

- Mamá, ¿no ves la hora que es? ¿por qué no me has despertado?

- Es que te vi malita y pensé que mejor que no fueras a clase

Soy consciente de que mi salud es delicada, pero me resisto a perder un día de clase. “No, no voy a faltar al quinto día de clase, ya” me repito. Salgo a la calle corriendo, no quiero llegar a clase tarde. Todos conocemos los ataques de ira del Pincho, cuando se trata de impuntualidad.

La mañana transcurre con inusual lentitud. Tomo los apuntes siendo consciente de que su calidad oscila entre escasa e inexistente. Decido saltarme la hora de Historia de la Medicina. Recorro el camino hasta mi casa pensando en la desvergonzadamente larga siesta que me voy a echar.

Despierto, ha pasado media tarde. La codeína, es lo que tiene. Veo una película con mi hermano, al tiempo que defiendo, a capa y espada, la necesidad de ver las películas en alta definición.

Caigo en la tentación de acordarme de ti. Pienso que la vida se me escapa de las manos. Que los años se me pasan sin saber vivir de verdad. Me conecto al messenger. Parece que hay más enfermos de los que pensaba. Un par de conversaciones irrelevantes.

Me encanta que nos hayamos reencontrado después de tantos años. Y que haya sido como si no hubiera pasado el tiempo. Me siento afortunada de haber compartido mi vida con gente como tú. Siento que tengo la oportunidad de descubrir qué es lo que el futuro nos reserva.

Si es que, al final, es como reza el dicho: “los amigos viejos y el vino añejo”. ¡Gracias por todo!

Entradas antiguas »