…descubro que ser virgen tiene premio. Sí, concretamente entradas gratis para una nueva producción teatral en Nueva York. La obra en cuestión trata el tema de las primeras experiencias sexuales.
Con el lema “los vírgenes entran gratis”, los productores de “My first time” (Mi primera vez) quieren que las personas inexpertas en el ámbito sexual sean espectadores de excepción en esta obra, en la que cuatro personajes cuentan cómo fue su debut.
Pero empecemos por el principio de los tiempos. Tenemos una bonita página web creada en 1998. Numerosas personas entran a nuestra querida página y van añadiendo de manera anónima toda suerte de experiencias propias. ¿Una historia heterosexual?, ¿homosexual?, ¿absurda?, ¿divertida? ¡No problem! todo es bienvenido en la Red. Diez añitos más tarde… ¡Tachan! Obra de teatro al canto.

Sin embargo, aún queda la escabrosa cuestión de cómo se demostrará la virginidad de aquellos que acudan pidiendo su “premio”. Parece ser que antes de la apertura de puertas del teatro, los productores de la obra someterán a los “vírgenes” al poder de un hipnotizador, que determinará con su ciencia si los espectadores dicen o no la verdad sobre su castidad. El mentalista en cuestión es un tipo de lo más famoso en La Gran Manzana, y se le conoce como “la máquina de la verdad humana”.
Sea como sea, los organizadores del espectáculo no están demasiado preocupados, y aseguran que los vírgenes en Nueva York son algo así como una especie en vías de extinción.
Sin duda, y como dice sabiamente Schwan: “La realidad siempre supera a la ficción”…
Para los curiosos dejo el enlace.
