Lo confieso: me encanta viajar. Es mi gran vicio. A veces, si estoy en Barajas, me quedo mirando las pantallas informativas. Y fantaseo con los destinos: Estambul, Lima, San Petersburgo… Y con la clase de personas que volarán a ellos. Bueno, y conmigo misma, viajando por allí. Escribo desde Uzbekistán. A este destino no me [...]
Archivos de la categoría ‘Había una vez…’
España “champiñón”.
Publicado en Había una vez..., Historias de la Historia, Islam, Pequeñas cosas felices, Políticamente incorrecto, Religión, Viajes el julio 24, 2010 | 3 Comentarios »
Otoño para perderte.
Publicado en Adiós, Había una vez... el noviembre 20, 2009 | Deja un Comentario »
Rosas me regalaste, que se marchitan en mi jarrón, tan efímeras y breves que retratan tu corazón. ¿A quien he ofendido si me siento como me siento? Resulta cruel quererte si ni me das un pensamiento. Yo sigo viendo tus ojos. De hojas caducas, el crujir, bajo mis pies. El pensarte. Vivo cerrando cerrojos. Mi [...]
Váyanse al carajo, yanquis de mierda
Publicado en Había una vez..., Martha Colmenares el septiembre 12, 2008 | 23 Comentarios »
De ésta manera tan exquisita, propia de un gran diplomático, el fantoche Chávez se dirigió a los venezolanos que tienen la desgracia de padecerlo en un mitin celebrado en el estado norteño de Carabobo. Cuando oí tan inteligente y preclara manifestación, debo reconocer que lo primero que pensé fue: “este tío está del todo chiflado”; [...]
En construcción
Publicado en Había una vez... el septiembre 10, 2008 | 9 Comentarios »
En el principio creó Dios los cielos y la Tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. Y vio Dios que la luz era [...]
Desde entonces hay día y noche en el mundo
Publicado en Había una vez..., Méjico, Viajes el agosto 16, 2008 | 6 Comentarios »
Las pirámides de Teotihuacán son una verdadera belleza: subir escalón por escalón hasta llegar a la cima. Ante mis ojos, la pirámide del sol, la respiración agitada y un golpe de viento. Todo un viaje en el tiempo. Una experiencia única y maravillosa. De repente me veo ahí arriba mientras famosas leyendas toman forma en [...]
Cartas otoñales
Publicado en Había una vez... el noviembre 20, 2007 | 10 Comentarios »
¿Qué es el amor sino la certeza de que nunca estaré contigo? ¿Sino mirarte a los ojos y saber que nunca sentirás lo mismo? Duele ver pasar los días; sobre todo sabiendo que cada día me llevará más lejos de ti. Pero todo lo que puedo hacer es amarte y esperarte. Quizás, algún día, [...]
A tale of a grain of sand
Publicado en Había una vez... el septiembre 24, 2007 | 15 Comentarios »
El viento mece los diminutos granos de arena de un lugar a otro. Todo en el desierto se encuentra a merced del viento. El cielo es infinitamente azul. Las nubes se esconden en ese lugar donde sólo es posible pensarlas. ¿Alguna vez intentaste correr en el desierto? Pronto se descubre que tus pasos son frenados [...]
Mentiras
Publicado en Había una vez... el julio 5, 2007 | 17 Comentarios »
Creo que los sueños son las únicas mentiras que merecen la pena. La mentira es el refugio de los cobardes. La ira de la mente provoca la mentira. La mentira nunca es buena. El mentiroso es aquel que es incapaz de afrontar la realidad… por lo que se condena a la adversidad de vivir bajo [...]
Y duele
Publicado en Había una vez... el mayo 14, 2007 | 22 Comentarios »
Hay veces en las que amamos en silencio. En esas ocasiones te persigo con los ojos sin descanso. Con cuidado. No fuera a ser que nuestras miradas se cruzasen. Porque entonces sabrías que estoy pensando en ti. A veces te sientas a mi lado. En esas ocasiones se me rompe el alma. La mayor lejanía [...]
Cuento sin moraleja
Publicado en Había una vez... el abril 24, 2007 | 7 Comentarios »
Un hombre vendía gritos y palabras, y le iba bien, aunque encontraba mucha gente que discutía los precios y solicitaba descuentos. El hombre accedía casi siempre, y así pudo vender muchos gritos de vendedores callejeros, algunos suspiros que le compraban señoras rentistas, y palabras para consignas, esloganes, membretes y falsas ocurrencias. Por fin el hombre [...]