El efecto mariposa… esa teoría en virtud de la cual una mariposa aletea en Sydney y aparece un Tsunami al otro lado del mundo. Año 1968, John Draper encuenta un pequeño silbato que era distribuido como parte de una promoción del cereal Cap’n Crunch. Año 2009, enciendo mi ordenador iMac de Apple por la mañana, antes de ir a la facultad. Ambos sucesos están íntimamente relacionados.

A finales de los años 60, la telefonía comenzaba a evolucionar hacia lo que conocemos hoy. Era el momento de eliminar las operadoras humanas y sustituirlas por ordenadores de gran tamaño. Para conseguirlo, se empleó un sistema de sonidos. Una serie de tonos, que indicaban a la computadora hacia donde iba la llamada. Y aquí es donde aparece nuestro famoso John Draper, más conocido como “Capitán Crunch”. Un silbato era distribuido en los pàquetes de cereales Cap’n Crunch. Ese silbato, emitía un tono a 2600 Hz. ¡La misma frecuencia que usaba la línea telefónica para indicar que estaba lista para realizar una llamada! Sí, esto permitía: la realización gratuita de llamadas telefónicas, solo con descolgar un auricular y tocar un silbato. Acababa de comenzar la era informática, aunque ni el propio Capitan Crunch lo supiera.
A la realización de llamadas gratis siguió la llamada “caja azul“. No era más que eso, una cajita electrónica con un teclado numérico, que el Capitán Crunch recogió de la basura del barrio (o eso cuenta él mismo). El caso es que mejoró el sistema del silbato. Consiguió asignar a cada número un pitido particular. De manera que descolgando el auricular y marcando el número con la caja azul, podía llamar a cualquier parte del mundo, sin hablar con operadora alguna ¡y gratuitamente!
En 1972, la historia de las cajas azules llega a la prensa. Draper es arrestado en 1972, acusado de fraude en contra de las compañías telefónicas. Pero alguien está muy intrigado con el artículo de las cajas azules. Alguien llamado: Steve Wozniak. Wozniak, o “Woz” comienza a construir cajas azules en su garage. En una ocasión, Woz llamó al Vaticano, se identificó como Henry Kissinger (imitando el acento alemán de Kissinger) y preguntó por el Papa. “Soy su asesor, en estos momentos no puede atenderle”. Como realizaba la llamada desde Estados Unidos eran como las 4 de la mañana en el Vaticano. En 1976, basándose en la tecnología de las cajas azules, Woz contruye el primer ordenador personal de la historia: Apple 1. Una conocida frase de Woz que reza “Nunca te fíes de un ordenador que no puedes tirar por la ventana” aparece en el juego Civilization IV cuando los jugadores descubren la tecnología Informática.
El nacimiento y evolución de la electrónica resultan verdaderamente fascinantes. Algunas personas, nada más ver un ordenador lo conciben como una forma de expresión de sí mismos. Son artífices de la construcción del mundo que conocemos hoy. Eso es lo que me gusta de la vida: es tan inesperada como maravillosa. Sabido esto… ¿no se hace más y más creible la teoría del efecto mariposa?
Qué curiosa entrada… no tenía ni idea de a lo que se dedicaba Woz antes de hacer algo parecido al Mac desde el que estoy escribiendo ahora. Fascinante, de verdad
Bien, pero no olvides el potencial deshumanizador que tienen las maquinas si no son utilizadas adecuadamente. Esta claro que una herramienta como puede ser un Pc no es algo ni bueno ni malo. Depende del uso que se le de.
Yo también desconocía este aspecto, nunca te acostarás sin saber algo más.
Saludos
[...] Dame un silbato y te devuelvo un ordenador [...]
Yo tengo una caja azul, lástima que las compañías se hayan digitalizado :/