No sé si las medidas del gobierno de ZP en esta crisis económica son fruto de la ignorancia, de la improvisación; o, simplemente, de la necedad más absoluta. En cualquier caso, de necedad en las ocurrencias de ZP hay bastante, basta con escucharle decir sin ruborizarse que la culpa de la crisis, que hace tan sólo un año no existía para él, la tiene el cambio climático. Y una afirmación semejante sólo puede ser producto de la más absoluta estulticia, o del jet lag, al que este hombre no se acaba de acostumbrar por aquello de lo poco viajado, que es lo que tiene volver a cenar a casa pase lo que pase que le tiene dicho Sonsoles. Debe ser que se ha enterado de que la culpa de la crisis es, realmente, de que hay muchísima gente que aún no hace pis en la bañera; y, seguramente, esto tiene un gran efecto sobre las políticas de energías renovables, que han ganado, según el mismo ha dicho, “rentabilidad en muy poco tiempo”. Según nuestro genio, no se puede dar una salida inteligente a la crisis si no hacemos una revisión de los temas energéticos.

Yo, que soy mucho más torpe, y sólo me apaño con unos conocimientos rudimentarios de economía doméstica; creo firmemente que la crisis a la que nos conduce irremediablemente el genio de la Moncloa; tiene una causa clarísima: el nivel estratosférico de endeudamiento al que nos está llevando su errática política económica. El déficit presupuestario español se ha estimado por el Banco de España sólo para el año 2010 en torno al 10% del PIB, al que hay que añadir los ya generados durante los años 2.008 y 2.009. Cualquier ama de casa vería que lo que hay que hacer, cuanto antes, es reducir “como sea” el descomunal déficit presupuestario y detener el aumento de deuda pública que ha preparado éste insensato; y que, en el 2.011 va a suponer nada menos que casi el 100% del PIB español. Sólo para pagar los intereses de esta deuda, supondrá que casi el 40% de los gastos del estado irán destinados a este pago. ¿Qué quiere eso decir? Pues que no habrá margen de gasto para prácticamente nada más. El estado sólo podrá gastar en mantener su estructura y en pagar intereses de esa deuda: nada de inversiones o de infraestructuras. Gracias a nuestro ZP.
Y como nuestro ZP, como buen socialista ignorante que es, sólo concibe sus políticas en términos de gasto; y para eso esta subida de impuestos tan absurda e inútil como ya comenté en una entrada anterior. Y es que no se da cuenta de que lo que está consiguiendo es que nuestro país sea terreno abonado para la economía sumergida. Cualquiera entendería que la subida del IVA que ha impulsado el Gobierno, no es más que un incentivo enorme para la economía sumergida. Es tan obvio como que cualquier empresa, sobre todo las que tengan menor liquidez, que suelen ser las más pequeñas, opten por evitar una carga adicional. Pero es que lo mismo ocurrirá con los trabajadores autónomos, que dejarán de ser autónomos o de cotizar como tales, pero muchos de ellos no dejarán de trabajar.
¿Y qué resultado tiene esto? Pues, entre otros, que el estado recaudará menos, habrá una competencia desleal a las empresas, puesto que quienes operan en la economía sumergida pueden ofrecer servicios y productos a un precio menor que el de las empresas que operan legalmente. Habrá igualmente una pérdida de derechos laborales y sociales de los trabajadores que trabajen en este tipo de empresas (eso que ZP alardea de ser el adalid de los trabajadores) y, por si fuera poco, disminuirá la recaudación por IVA porque no se declarará el generado.
Y es que, como todo lo que hace ZP, esta subida de impuestos no es más que otro nuevo despropósito.
Desde luego, ocurrirá como predices. Cualquiera sabe que cuando no se cumple el umbral básico de necesidades, tiras al monte: la gente se ganará la vida como pueda, evitando todo tipo de gastos innecesarios.
Un saludo!
Es que creo que a nadie, se le ocurre un aumento del IVA tal y como se presentan las cosas ahora mismo. Si al final, pagarán los de siempre, los que no “ennegrezcan” sus cuentas.