El Senado de EEUU aprobó el plan de rescate financiero de 700.000 millones de dólares, que fue modificado con la introducción de un gran paquete de medidas dirigidas ha hacerlo “aprobable” en la Cámara de Representantes; dónde se prevé que sea presentado de nuevo mañana viernes.

Siempre tuve la excéntrica idea de que los Estados Unidos tenían un sistema político único: en otras palabras; su estabilidad me había hecho pensar que era un sistema ideado por sabios para que pudiera ser llevado adelante por idiotas. Me equivoqué. No hay sistema que pueda sobrevivir al nivel de incompetencia y de imprudencia manifestado por los sucesivos gestores americanos.
En “The Economist”, Carr hizo ésta reflexión: “no es que éste paquete de medidas salve a la economía de la recesión. No va a poder; pero, en cambio, podría romper el ciclo de pánico y pesimismo que convierte a una recesión normal en una devastadora”, señaló. O sea, pagamos una pasta para “modular” la recesión.
Lo peor es que no se puede soñar con salvarnos nosotros, pobres ciudadanos comunes alejados de Wall Street; y castigar a la vez a los tiburones de Wall Street y a los políticos insensatos que no aplicaron medida de control alguna; responsables y causantes de toda ésta debacle. Es que vamos todos sentados en la misma barca, y aunque vayamos sentados al lado de alguien que odiamos; si el agua empieza a inundar la embarcación, nos ahogamos todos. Es decir, no podemos dejar que se hunda sólo el que odiamos; con él nos hundimos nosotros.
Entiendo y comparto el resentimiento de los americanos contra los titanes de Wall Street. Pero cuando el sistema crediticio está en peligro, es necesario concentrarse en salvarlo, aun cuando eso signifique rescatar a personas que no lo merecen. Hay que recuperar la confianza en el sistema. Es decir, que un banco preste a otro, o a una empresa, o acepte hipotecas de un particular. Y ésto ha pasado porque, en realidad, nadie sabe cuánto valen los activos y las garantías del otro.
Pero me niego a que ésta salvación sea sin coste alguno para los políticos y tiburones que han organizado toda ésta maraña. Empiezo a pensar que éste plan de rescate es algo destinado a resolver los problemas de los propios tiburones de Wall Street, no los del ciudadano americano. Creo que Paulson y Bernanke deben aceptar una estricta supervisión y se debe garantizar a los contribuyentes parte de las ganancias de los bancos rescatados. Eso como mínimo ya que no se puede encerrar en Guantánamo a todos los responsables de Wall Street.
95.367 personas en septiembre ,casi 100.000 familias destrozadas.
el 4 de marzo el presidente dijo que el euribor no subiría del 4,6 por ciento y que llegariamos al pleno empleo.
nos movilizamos o esperamos a que llegue el corralito, que ya anunciamos en este blog hace tiempo
http://eltortugadealpedrete.blogspot.com
Esta decisión acabará hundiendo todavía más, y durante décadas, la economía de los Estados Unidos. Acaban de cometer un error histórico. En fin…
Por cierto, ¿”Yeah”? ¿”Nay”? ¿Qué inglés habla esta gente?
Schwan, no crees que la solución estaría en menos intervencionismo en lugar de más regulaciones? Por ejemplo, podrían empezar eliminando los privilegios financieros de las GSEs, que en el caso de Fannie y Freddie fue decisivo para distorsionar el mercado hipotecario e inundar el sistema de activos basura. En condiciones de mercado esas dos entidades jamás habrían atraido tanta inversión.
Patito,un off topic,me han dicho que la averia del coche en la autovía del Mediterraneo le va a dar la jubilación al coche….
Tan dificil es entender la diferencia entre intervencionismo estatal indiscriminado en la economía nacional y LA REGULACION DE LAS ACTIVIDADES ECONÓMICAS.
Hasta hace poco casi todos los años bancos y cajas se enorgulecían de sus multimillonarias ganancias!!!!!!
LOS POLÍTICOS NECESITAN EL DINERO DE LOS BANCOS Y ESTOS PERMISIVIDAD EN LA LEYES REGULADORAS DE SUS ACTIVIDADES ILÍCITAS.
Si la culpa la tienen los políticos que han comprado el silencio de los bancos para auparse al poder y también la culpa la tienen los bancos por prestarse a tan miserables prácticas.
EL QUE SEGURO, QUE NO TIENE LA CULPA ES EL TRABAJADOR QUE TIENE UNO AHORROS O EL QUE PIDE UN PRESTAMO ABUSIVO EN EL QUE HIPOTECA SU VIAD Y LAS DE SUS NIETOS.
No sé cómo terminará esto, pero pinta muy negro todo.
Saludos
Quien pone su esperanza en circunstancias temporales, el día que se extingan quedará deprimido.