Desde luego, cada garzonada se supera a sí misma. El juez Garzón, ávido de fama y con escaso bagaje instructor; no encuentra otra manera de salir a los escenarios que resucitando una memoria histórica que hasta el ejecutivo de Zapatero había dejado durmiendo en el baúl de los recuerdos. Como éste señor no es guapo, ni tiene una oratoria admirable, ni llama la atención de nadie por nada más que su estupidez; ha decidido revivir y destacar frente a los medios con una sandez estruendosa: las muertes acaecidas durante la Guerra Civil y la posguerra. Nada más. De las muertes ocurridas de los años 1931 al 1936, nada. Ni se investigan ni ocurrieron, ni nada de nada, que de ésas igual algunas le caen al abuelo de Zapatero. Y eso no, oiga.

La absoluta falta de rigor en su trabajo, el apresuramiento y el afán de acaparar los medios de éste hombre son legendarios. Sus lamentables instrucciones rozan el ridículo más espantoso: orden de captura contra Bin-Laden, orden de arresto contra Augusto Pinochet, investigación de Henry Kissinger por el Plan Cóndor, el suplicatorio contra Berlusconi… pero Garzón no puede dedicarse a algo tan natural y simple como terminar la instrucción de miles de sumarios que, a día de hoy, se pudren en la Audiencia Nacional. No, que éso no da protagonismo, ni con éso adquiere uno fama de estrella, de héroe de la justicia.
Y es que entre sus viajes a para denunciar a las dictaduras, los libros y las conferencias y los documentales; no tiene tiempo para dedicarse a su trabajo. Es comprensible.
Que la judicatura sea una de las instituciones peor valoradas por los ciudadanos, tiene su explicación en fenómenos cómo el de éste hombre. Es inmoral, ruin y mezquino el agitar a las víctimas de un desgraciado suceso como la Guerra Civil para buscar más protagonismo, para erigirse, de nuevo, en estrella, en patético showman de un suceso desgraciado.
Garzón quiere tener todo el listado de los desaparecidos a partir del 17 de julio de 1936, como consecuencia directa del denominado “alzamiento nacional”. En las denuncias, presentadas por varias asociaciones de “Memoria Historica”; que ya fueron informadas en contra de ser admitidas por la fiscalía; se pedía la persecución penal por delitos de lesa humanidad contra los autores de esas desapariciones, fusilamientos o exilios forzosos producidos exclusivamente a partir de 1936. Ni un día antes.
Es tan triste, tan ridículo y tan peregrino, que cuando las heridas ya están casi olvidadas, y cuando la guerra es un doloroso, aunque imprescindible recuerdo para no olvidar lo que jamás debió pasar; pensar siquiera en admitir a trámite una denuncia sobre los crímenes cometidos entonces. Más cuando los dos regímenes que se enfrentaron, es decir, la República y el régimen de Franco, están desaparecidos, gracias a Dios, hace muchos años.
¿Y porque no hizo ésto hace 20 años, apenas tomó posesión de su cargo? ¿Porqué exactamente ahora? Quizá, y reconozco que soy muy mal pensada, no es más que para contribuir a enmascarar el otoño caliente que se le viene encima a Zapatero.
Este tío es capaz de remontarse a las víctimas de la Reconquista sólo para no ocuparse del caso del chivatazo policial a ETA. A fin de cuentas, Garzón es un juez al servicio de Moncloa.
El que reabre las heridas del pasado es un miserable malnacido.
Una guerra civil en la que murieron de ambas partes, ambas partes sufrieron por igual y recordar la carnicería cainita de padres contra hijos y hermanos contra hermanos solo se le ocurre a una mente insana , satánica y podrida.
Por si fuera poco el sectarismo con el que este sinvergüenza quiere olvidarse de los asesinados en la mayor persecución religiosa de la historia es como para que a muchos nos hierva la sangre otra vez.Yo no tengo vocación de mártir, ni moriré perdonando a mis verdugos y jueces chequistas como este subnormal.Le maldigo ahora y le maldeciré si llegara esa situación…porque eso es lo que están provocando estos desgraciados e irresponsables que nos quieren poner otra vez ante el abismo.
Si quieren extraviar la atención de los españoles para que se olviden de la recesión…joer que elijan otros temas de debate, aunque me temo que si no es este será , el adoctrinamiento masónico de los jóvenes, la eutanasia, el aborto salvaje o las imbedcilidades de la correscompiende FISTRA de turno.
Humo si pero no el de la MUERTE.
Pues la verdad, quizás sea una forma de mantenerlo ocupado durante un buen tiempo sin que pueda causar más daño del que normalmente causa instruyendo de forma defectuosa causas contra terroristas y demás criminales.
Creo que el mismo Juez Garzón debería, pico y pala en ristre, emprender la busqueda de todo hueso que pueda pensar que se trata de un hueso humano y visitar las 22.827 parroquias de España personalmente.
Durante bastantes años, la instrucción de las causas por delitos de terrorismo se acelerará bastante.
Saludos
Ya te añoraba, Schwan, ya…
Pero llegó septiembre y todo va volviendo a la normalidad, o a la usual anormalidad.
Cuando escuché la noticia en la radio, me quedé perpleja.
Intenté comprender con objetividad, pero mi entendimiento no llega a considerar admisible que estemos rescatando la España dividida de los dos bandos, cuando las heridas ya curaron.
¿ Por qué ? No lo sé.
Triste es que tengamos una administración de justicia que no funciona, que no da a bastos para solucionar los procesos actuales, por lo que no hay seguridad jurídica en su debida medida, y por ende, no hay libertad ni derechos efectivos. Y ahora , a cargar más un saco ya repleto ¿?
En definitiva, cada día entiendo menos.
Es una lástima.
Un fuerte abrazo
Penoso, es lo que me parece este hombre. Reabriendo heridas de sucesos que ya se han dejado en el pasado. ¿No tiene mejores cosas que hacer el Batman de la Audiencia Nacional? Desde luego, ver para creer.