Y seguramente ayer ya estaban con el Padre todas las criaturas que murieron en el horrible accidente de Barajas, como prometió Jesús en su cruz (Lucas 23:43). 153 personas que tuvieron la fatal suerte de encontrarse en el vuelo JK 5022 con destino Las Palmas, ayer terminaron el dia en el Paraíso. Que descansen en paz.

Pero, después del accidente, hay que esperar y ver cuales son las posibles causas que condujeron a tan dramática catástrofe. Aunque, vistas las peripecias del aparato antes del despegue, puede asaltar el temor a una posible negligencia, porque la mayoría de fuentes indican que un fallo en un motor no derriba un avión por sí solo.
Un breve repaso a lo ocurrido ayer: el avión había previsto su salida a las 13.00 horas del miércoles 20 de agosto; pero el comandante decide abortar la maniobra de despegue al detectar que algo no estaba en orden respecto a la temperatura del aparato. El aparato vuelve de nuevo a la rampa de revisión y se pospone la hora de salida hasta las 14.25 h.
A ésta hora, el avión inicia la maniobra de su segundo despegue, momento en el que parece ser que, alcanzada la velocidad de decisión (denominada V1), en la que no es posible abortar la maniobra; y cuando se encontraba a menos de 10 metros del suelo, se incendia el motor izquierdo, lo que desestabiliza al aparato y produce su giro hacia la izquierda. El piloto intenta corregir la desviación y al hacerlo, el ala derecha del aparato toca el suelo y se produce una fatal explosión al ir los tanques repletos de combustible para realizar todo el recorrido; una explosión que desintegra casi totalmente el fuselaje del avión. El fuselaje se parte en dos y gracias a ello, veintisiete pasajeros que iban sentados entre las filas 14 a 17 del avión consiguen salir con vida; aunque a día de hoy sólo diecinueve de ellos continúan viviendo.
Las autoridades de Aviación Civil deben aclarar cuáles fueron las causas del accidente, una vez que ya se han recuperado las cajas negras del aparato. Pero quizá con mayor celeridad, puesto que éstas investigaciones pueden durar más de un año; es imprescindible que el Ministerio de Fomento aclare si la compañía aérea estaba cumpliendo todos los protocolos de seguridad establecidos o si, debido a las dificultades empresariales (la aerolínea se encontraba negociando un expediente de regulación de empleo, en el que pretendía deshacerse de más de 1.200 trabajadores), se estaba produciendo una relajación en el mantenimiento técnico de los aviones.
Y, como la responsabilidad de la inspección de las líneas aéreas corresponde a Aviación Civil; habrá que exigir al Ministerio de Fomento una rápida respuesta, en la que debe aclarar si su control sobre Spanair fue el correcto.
Habrá que esperar a ver que dicen las investigaciones… A mi personalmente, por todo lo que he leído, me huele a que, o no cumplian los protocolos o éstos son insuficientes.
Por cierto, un aplauso para el COI por no dejarnos ondear nuestras banderas a media hasta ni a nuestros atletas lucir crespones negros… ¬¬
Besos!
Esperemos que la diligente Maleni Álvarez pueda justificar ante la sociedad los centenares de miles de euros que se embolsa cada año en concepto de sueldos,dietas, kilometrajes, extras y derivados que pagamos todos, todos los españoles.
En fin, de momento lo que nos toca hacer es rezar por las víctimas, y también por sus familiares, para que no se vengan abajo. Éstos han de ser momentos muy duros para ellos.
Según he leído se baraja la posibilidad de que un ave se introdujese por el turboreactor…quizá un buitre o una paloma. menuda gracia, la verdad. Cada vez se me están quitando más las ganas de subir a un avión.
lol!!! una paloma derriba un avión!?!?! eso que es? es que el barón rojo se ha reencarnado en paloma!?!?
Perdón por la coña, pero es que me parece increible, joe, ¡¡que es una paloma!!, un bicho superpequeño frente a una aparato inmenso… lo del buitre me colaría más pero aún así me sigue pareciendo raro… :S :S
Bueno, la verdad es qeu de todo se ha especulado sobre las causas. Aunque a mí me suena más a algo que tenga que ver con la compañía. La regulación de empleo que preveía habla por sí sola.
En cualquier caso, lo que nos queda es pedir por las víctimas y por las familias.