Acabo de regresar de pasar un tiempo precioso, en inmejorable compañía, visitando Méjico (me resisto a escribir México porque a mi me es más difícil de pronunciar. De hecho, los propios mejicanos dicen, por ejemplo, Oajaca, y nunca Oaxaca).
Cuando regresaba a España, la nación estaba dividida acerca de un tema político de trascendente importancia: la [...]